Te recomendamos que actualices o confirmes tus datos en el banco al menos una vez al año, o cada vez que haya un cambio en tus datos; como, por ejemplo, cambiaste de dirección residencial, cambiaste de correo, teléfono, empleo, ingresos, etc.
Mantener tu información actualizada es fundamental para estar en cumplimiento de la ley y mantener la integridad del sistema financiero.